"La figura del cuidador se convertirá en un oficio y en una especialidad universitaria en pocos años"

-Según el doctor Martínez Lage, director de la Unidad de Alzheimer de la Clínica Universitaria de Navarra

"Busco en el futuro, no me regodeo en las condecoraciones de hoy". Lo dice, con voz firme, un hombre en plena madurez profesional, que ha dedicado toda su vida a la neurología en sus tres facetas: asistencial, docente e investigadora. Bajo su dirección y junto a sus colaboradores han pasado miles de enfermos, alumnos y proyectos de investigación. Como fruto de este trabajo ha recibido los más grandes reconocimientos.

Su último reconocimiento ha sido la Cruz de la orden Civil de Alfonso X el Sabio -otorgada por el Ministerio de Educación y Cultura-. Un hecho que le halaga, aunque como médico lo que más le engrandece "es saber que puedes ayudar a otros, lograr un mayor bienestar para los enfermos y sus familiares, porque aquí todo el día estás peleando con la otra cara, la de la muerte". Menudo, a primera vista transmite tranquilidad y sosiego, sin embargo, es pura vitalidad. "¡Me quedan tantas cosas por hacer!, exclama. A sus 62 años asegura que "si se tiene afán de trabajo y de buscar algo siempre se tiene un espíritu joven. Su gran anhelo es "tener la satisfacción de dejar en este mundo algo mejor de lo que me encontré". Con este propósito, desde hace 10 años se ha centrado en un objetivo: ganar la batalla al Alzheimer y en una gran empresa: organizar la primera Conferencia Nacional de Alzheimer. una cita que pretende marcar en España las pautas organizativas para abordar desde todos los ámbitos esta enfermedad.

 

- El cáncer, el sida... Sin embargo, vivimos el boom del Alzheimer. Se habla de ella como la gran enfermedad del S XXI. Es un tema prioritario en salud en todos los países ¿por qué?

- Se debe a la frecuencia con que se dan los casos en todas las partes del mundo y a la tragedia que supone enfermar y demenciarse. Perder la identidad propia, la personalidad, la vitalidad... Eso es un verdadero drama. Por ejemplo, Ronald Reagan, lo padece. Ya no sabe ni que fue presidente de los EEUU. El enfermo vive en un eterno presente, sin pasado ni futuro.

 

La clave está en crear equipos multidisciplinares integrados por distintos especialistas

- Ante este duro panorama, ¿Cuál es el objetivo principal de esta macroreunión?

- Debo aclarar que es la primera reunión de esta magnitud que se celebra en España y la segunda en el mundo, con una participación de 1.500 personas de todos los ámbitos involucrados en el Alzheimer. Nuestro objetivo es ser un foro de debate para, a partir de ahora coordinar los esfuerzos de todas las personas que intervienen: desde médicos a familiares, para establecer un plan marco de actuación. El gran acierto de esta conferencia es que se reúnen todos los médicos de Atención Primaria, pieza clave del sistema sanitario para que este plan comience a ir bien, junto a geriatras, neurólogos y psiquiatras.

- En este aspecto, ¿Qué momento histórico vive la sociedad frente al Alzheimer?

- Esto es una carrera contrarreloj. No se pueden dejar pasar las oportunidades de abordar de forma integral esta patología por sus importantes consecuencias económicas, sociales y sanitarias. En este aspecto, estoy convencido de que Navarra, por las circunstancias geográficas, demográficas, médicas, sociales, familiares y universitarias que reúne puede convertirse en un modelo de actuación en Europa en las tres áreas de actuación de esta enfermedad: el cuidado sanitario, la asistencia social y la investigación médica.

 

- ¿Cómo considera que debe de organizarse los sistemas de salud, tanto pública como privada, para el cuidado médico sanitario de los enfermos de Alzheimer?

- Mi recomendación es clara para abordar esta problemática y lograr resultados efectivos: se deben de crear unidades multidisciplinares de diagnóstico y tratamiento. Estas deberán estar constituidas por un neurólogo, un neuropsicólogo, un geriatra y un trabajador social. Cataluña ya cuenta con estas unidades dentro de un programa que se llama Vida als Anys. Es una iniciativa que se debería imitar y desarrollar en el resto de las comunidades españolas. Asimismo, en Galicia también se han dado experiencias de este tipo.

 

- ¿Cuál va a ser el tema estrella que se va a tratar en el congreso dentro del ámbito familiar?

- Sin duda, el papel del cuidador. Hay que comenzar a entrenar a las personas que se dedican a ello y no tienen una formación porque esta tarea se va a convertir en un oficio en muy pocos años. Incluso será una especialidad universitaria a estudiar. Solemos decir que el cuidador trabaja 36 horas al día porque las 24 horas son muy intensas.

 

- El problema aquí es quién cuida al cuidador, una labor ejercida, en general, por algún familiar.

- Efectivamente. las personas que cuidan a estos enfermos sufren estrés. Este es un problema muy importante por las graves repercusiones psicológicas que la enfermedad tiene en la familia y los cuidadores. Es brutal, rompe su psicología, se produce depresión, ansiedad y esto dura, por término medio, diez años. Habitualmente esta tarea recae en una mujer, bien la hija o la nuera del enfermo. El cliché del cuidador suele ser la hija o la nuera, con una edad en torno los 40 y 45 años.

No hay nada que lleve más paz a los familiares que tener una buena información de cómo va a discurrir la enfermedad

- ¿Qué aportará el congreso de cara al cuidador?

- Durante las conferencias se va a entregar un manual con las pautas para cuidar al enfermo en todos sus aspectos: desde cómo entrenar la memoria, a desarrollar la actividad motora o saber afrontar los trastornos de conducta que van a ir produciéndose y que tanto asustan a la familia. Son lo que se conoce como las escenas temidas. Por ejemplo, cuando ya no se conoce a los seres más cercanos. La conferencia no se quedará en un plano teórico, sino que realizará sobre este tema un taller donde actores simularán estas situaciones y se enseñará cómo actuar. No hay nada que lleve más paz a las conciencias de los familiares que tener una buena información de cómo va a discurrir la enfermedad. Los pilares para ellos son la información y la formación, así como el compartir experiencias con otras personas, los denominados grupos de autoayuda.

 

 

- A este respecto, ¿cómo debe abordarse el cuidado sociosanitario de estos enfermos?

- Hay que articular, coordinar la participación de las asociaciones de familiares, con la labor de la Administración sanitaria, los médicos y los recursos. Esto se logra con comunicación y mejorando la formación de todos. Un referente de actuación han sido los EEUU, pero a partir de ahora es Reino Unido. Por ejemplo, desde su asociación Alzheimer London, con una sede de 600 metros cuadrados, se coordinan las acciones, tanto sociológicas, de investigación, de atención médica, etcétera, para todo el país. Del Congreso de Pamplona deberá salir un programa integrado multidisciplinar y de nivel internacional para afrontar este problema de salud pública tan grave, el tercero después del cáncer y del infarto de miocardio.

 

- El pasado mes de octubre se conocía el nuevo premio Nobel de Medicina, el norteamericano Stanley B. Prusiner, cuyos descubrimientos se ha dicho tendrán una aplicación en el Alzheimer.

- Ha sido una noticia muy positiva que llega en un momento muy importante de la investigación. Prusiner es el descubridor de una partícula protéica llamada prion, que es la responsable del mal de las vacas locas y que tiene aplicación para el Alzheimer. En esta enfermedad una proteína puede convertirse en anormal porque se conforma de manera anómala. El impulso que va a dar este premio Noble para encontrar tratamiento contra el prion hará que el Alzheimer sea curable. Se va por un buen camino.

 

- El siguiente paso en la aplicación de una medicina preventiva.

- Dentro de diez años se podrá hablar de un tratamiento preventivo para las personas que pueden reunir factores de riesgo genético y no genético. Respecto a la polémica de si es una enfermedad que se hereda o no, no se puede responder de una manera tajante. En el 90 % de los casos lo que se hereda es una predisposición, pero también ocurre con otras patologías como el cáncer, la diabetes o el infarto de miocardio. En la Universidad de Navarra se está investigando el diagnóstico precoz de la enfermedad, algo clave para poner en marcha los nuevos tratamientos y comprobar sus resultados.

 

- A la hora de realizarse ese impulso tan grande en la investigación qué factor ha influido

- Afortunadamente, nos quedan pocos años para el descubrimiento de la base de la enfermedad del Alzheimer y tener tratamiento causable. El motor de ello han sido los americanos, que conscientes del problema que se les viene encima han dedicado grandes esfuerzos para hacer frente a la enfermedad. Tras la última guerra vivieron el Baby boom y hay en EEUU una enorme franja de población de 50 años. Si se llega a los 65 sin remedios eficaces, EEUU puede hacer crak desde el punto de vista de la masa productiva. Antes del 2015 tienen que tener resuelto este problema.

 

- De cara al ciudadano y la idea que tiene de esta enfermedad, ¿considera que debe incidir la labor informativa en la generación más joven? ¿Realizar campañas de concienciación?

- Sí, es fundamental un cambio de cultura frente al Alzheimer. Hay que ir a los colegios a enseñar qué es el Alzheimer, porque, por un lado, esos niños pueden ser dentro de 10 y 15 años futuros cuidadores de estos enfermos. Por otro lado, van a tener que convivir con la enfermedad y deben de estar preparados para ello. Se debe explicar bien qué es el cerebro y cómo funciona para que sean conscientes los más jóvenes de esta plaga y puedan asumir la enfermedad de sus abuelos, padres o familiares. El Alzheimer desequilibra el núcleo familiar. Sólo conociéndolo se pueden entender los desajustes y la problemática que conlleva, así como poder entrar en sintonía con el enfermo. En este sentido, no se debe marginar a los niños del contacto con la persona que tiene Alzheimer. Debe recuperarse un trato natural de la enfermedad. Si hay conocimiento, todos los dramas son menores.