No es normal tener problemas de memoria con la edad

- La presidenta de Alzheimer's Disease International, Nory Graham, aboga por unir las fuerzas de las distintas asociaciones

 

Esta mujer en plena madurez, graduada en medicina por el University College de Londres y la Universidad de Oxford, formó parte del equipo de la primera Unidad de Psiquiatría para mayores de 65 años en el Goodmayes Hospital de Essex, al este de Londres, cuya actuación ha servido de modelo a imitar en el resto de centros británicos. Allí descubrió su verdadera vocación: la psiquiatría orientada al colectivo de las personas mayores. Esa motivación le llevó a estudiar hace 20 años la especialidad en geriatría cuando era algo prácticamente desconocido. En 1981 entró en el Royal Free Hospital de Londres como consultor dentro del área de la psiquiatría para ancianos y desde el año pasado preside la Alzheimer's Disease International: una organización paraguas que nació en EEUU en 1984 e integra a las asociaciones de familiares de Alzheimer de todo el mundo. Actualmente, en Reino Unido hay alrededor de 400 médicos con la especialidad de psicología geriátrica. "Los médicos tienen que empezar a entender que no es algo normal tener problemas de memoria conforme se es mayor. Si esto ocurre, es que hay detrás una enfermedad. No vale la frase "Son cosas de la edad, de la vejez". Éste es el mensaje de Nory Graham: actuar y unir fuerzas.

 

- Ostenta desde el año pasado la presidencia de la Alzheimer's Disease International (ADI) ¿Cómo entró en contacto con esta asociación?

- Siempre he estado muy interesada en los problemas de los familiares de estos enfermos de Alzheimer y estuve haciendo varias investigaciones sobre ello. En 1987 pasé a ser la presidenta de la asociación de familiares de enfermos de Alzheimer de Inglaterra, que surgió en 1987. Hay que tener en cuenta que Inglaterra fue uno de los primeros países que se integró en ADI, junto con EEUU y Canadá. Ha sido un contacto gradual: he ido participando en las reuniones internacional y, finalmente, me han elegido como presidenta.

 

- ¿A cuántos países integra actualmente ADI? ¿Qué requisitos hay para poder asociarse?

- Tenemos ahora 42 miembros y cada año se unen varios países. Hay un crecimiento continuo. Para que una federación o asociación se pueda adherir a ADI debe gozar de un reconocimiento en el país como la más importante. España está presente a través de la Federación nacional de Asociaciones de Enfermos de Alzheimer, que representa a 32 asociaciones.

 

- ¿Con qué presupuesto cuenta ADI para este año y cuál es su fuente de financiación más importante?

- Para este año tenemos un presupuesto de 200.000 dólares. La mitad del dinero se obtiene de las cuotas de los países miembros y la otra mitad de donaciones privadas y de industrias farmacéuticas. A cada país se le calcula su cuota teniendo en cuenta los recursos con los que cuenta la asociación o federación. De hecho, las cuotas más fuertes las pagan EEUU, Canadá e Inglaterra. El resto aporta mayoritariamente la cuota mínima, que este año son 500 dólares. La fundación de la empresa farmacéutica Eli Lily ha donado el presupuesto para tres años. se cuenta con el apoyo de otros laboratorios como Pfizer o SKB.

 

- ¿Con cuantas personas cuenta ADI?

- El equipo organizativo es mínimo. Sólo dos personas tienen un sueldo: una secretaria general y una asistente. El resto de personas vinculadas a ADI lo hacen de forma desinteresada.

 

- ¿Por qué es necesaria una organización paraguas de este tipo? ¿Cuál es el balance desde su fundación en 1984?

- No estaría aquí, en este congreso, sino pensara que todo esto merece la pena. El cometido fundamental de ADI es concienciar al mundo del problema del Alzheimer: tanto de los enfermos como de sus familias. Mi opinión es que la única manera de conseguir esto es a través del asociacionismo, de asociaciones que sean realmente fuertes. Por ello, ADI tiene como objetivo motivar que nazcan nuevas asociaciones y hacer crecer, fortalecer, a las que ya existen. Excepto EEUU e Inglaterra, el resto de los países tienen pequeñas asociaciones.

 

- ¿Qué medidas desarrollan para que esto sea efectivo?

- Para hacer más fuertes a las asociaciones hemos desarrollado un programa denominado Universidad Alzheimer, que de momento se imparte en Londres, pero que en breve se extenderá a otros países. En él se enseña desde cómo crear una asociación a fórmulas para recaudar fondos. Además, se desarrolla una actividad muy intensa en cuanto a distribuir información a todos los países.

 

- ¿Qué otros objetivos clave tiene ADI?

- Organizamos todos los años en un país diferente una reunión internacional para aumentar el conocimiento de esta enfermedad. Este año ha sido en Helsinki, el año que viene será en Cochin (India) y en 1999 en Sudáfrica. pretendemos actuar como motor. Por ejemplo, a la reunión de Helsinki han acudido muchos paises del este que todavia no cuentan con asociaciones. Además, acabamos de afiliarnos a la Organización Mundial de la Salud.

 

- En este sentido, ¿funciona ADI como núcleo de presión en la problemática del Alzheimer frente a gobiernos o instituciones?

- Realmente no. Dicha presión no es posible ejercerla directamente desde ADI. Esa fuerza tiene que venir directamente de cada asociación hacia el gobierno de su pais. Sin embargo, en un futuro próximo, conforme ADI tenga cada vez más paises miembros y países más fuertes en su movimiento asociativo, sí que tendrá un papel en ese sentido.

 

- ¿Desde su puesta en marcha, cuál considera que ha sido el mayor logro de ADI?

- El instituir, desde hace tres años, el dia 21 de septiembre como Día Mundial del Alzheimer, con el reconocimiento de la OMS. Es una buena formula para concienciar sobre el tema. De hecho, este año ha sido el primero en el que se ha contado con un tema común para todos los paises: "Alzheimer, una carrera contra reloj. En los próximos años la enfermedad será un serio problema en los paises en vías de desarrollo como India o China. El próximo año centraremos el día 21 de septiembre en el papel del cuidador y los servicios sociales a estos enfermos.

 

- Ustedes cuentan con un comité científico ¿Cuántas personas lo integran? ¿Hay algún miembro español? ¿Qué papel cumple?

- Más que un comité, se trata de un cuerpo de asesores integrado por 70 personas cuya función es básicamente dar apoyo a las asociaciones nacionales. Ellos se encargan de divulgar los conocimientos sobre Alzheimer, bien a través de conferencias o documentos. pero ADI no promueve por sí misma a la investigación-de momento, debido a su reducido presupuesto. Entre los miembros se cuenta con tres-españoles: los doctores Bermejo, Alberca y Martínez Lage.

 

- ¿De qué manera interviene ADI o puede intervenir ante las posibles presiones entre la industria farmacéutica, los médicos y la información que llega a los familiares de enfermos?

- Nunca aceptaríamos dinero de una industria farmacéutica si eso supusiera un compromiso sobre los fármacos que producen. Sólo informamos de los nuevos fármacos que hoy en día están disponibles en el mercado, de los cuales sólo uno tiene efectos secundarios. Nuestra misión es presentarlos de forma objetiva. Quiero dejar claro que recetar fármacos es una parte muy pequeña dentro de lo que puede hacer un médico por el enfermo y su familia. Hay que dirigir más la atención al cuidado integral.

 

- ¿Qué se puede aprender de la experiencia en Reino Unido de la atención a los enfermos de Alzheimer

- Reino Unido ofrece el mejor sistema de atención al enfermo de Alzheimer. Es poco modesto, pero es la realidad, aunque también tiene cosas que perfeccionar. El sistema es gratuito y se estructura en torno a la figura del médico general que coordina la asignación de los recursos según las necesidades del enfermo: en atención social, medicina especializada; medidas de apoyo en su cuidado, etc. Se trata de un equipo multidisciplinar.

 

- ¿Donde está el fallo?

- Si bien hay una centralización en la gestión de los recursos de atención socio-sanitaria, falla la gestión financiera. Todavia están separadas las asignaciones económicas de Sanidad y de los Servicios Sociales. Lo ideal es que funcione un fondo común de dinero para afrontar estas necesidades. Todo el funcionamiento de la estructura del sistema, que es buena, sería más fácil. En este sentido, se están dando ahora pasos.

 

- Es decir, Gran Bretaña es el referente a imitar.

- Sí, en EEUU también se ha avanzado mucho a la hora de actuar frente al Alzheimer, pero es Gran Bretaña quien tiene mejor consolidada la estructura, que no es producto de la reciente reforma sanitaria, sino de largos años de trabajo en la atención y cuidado de las personas mayores. Lo que promueve ADI yo lo veo en Gran Bretaña.