Toda persona diagnosticada de enfermedad de Alzheimer o enfermedad
dependiente merece:
1. Ser informado de su diagnóstico en el grado que
desee.
2. Tener acceso a un cuidado médico adecuado y
general y especializado.
3. Permanecer activo en el trabajo y el ocio todo el tiempo
que sea posible.
4. Ser tratado con dignidad, como un adulto y no como un
niño.
5. Tomar en serio la expresión de sus sentimientos.
6. Permanecer libre de medicación con patentes
sedantes todo el tipo que sea posible.
7. Vivir en un entorno familiar y social seguro estable y
bien estructurado.
8. Disfrutar de actividades que le mantengan
psicoestimulado todo el día.
9. Salir regularmente a la calle.
10. Recibir cariño a través del contacto
físico como besos, abrazos, caricias o coger su mano.
11. Estar con personas conocedoras de su trasfondo vital
incluyendo su tradición cultural y creencias religiosas.
12. Ser atendido por personas entrenadas en el cuidado de
pacientes con demencia.
The American Journal of Alzheimer's Care and
Related Disorders and Research.
David Troxel, NPH