El libro blanco de cualquier enfermedad surge
cuando se inicia esa situación, cuando se
quiere empezar un estudio a partir de ese momento.
En España, aún no existe un libro
blanco sobre la demencia. Lo más aproximado
que se conoce es el estudio de Bernard Krief sobre
el deterioro cognitivo, pero no es estrictamente un
libro blanco sobre la demencia.
Si nos situamos en la actualidad del Alzheimer,
ésta ha acabado siendo una enfermedad bien
conocida por el público y hartamente
difundida por los medios de comunicaclón.
Según el Dr. Félix Bermejo,
Vicepresidente 1° de la Sociedad
Española de Neurología, "la Seguridad
Social hace bien el diagnóstico de la
enfermedad. El médico evalúa al
paciente razonablemente y, según el caso, lo
envía al médico especialista. Sin
embargo, la asistencia sanitaria sigue siendo muy
escasa y deficitaria".
Nuestro país no presta demasiada
atención sociosanitaria a los ancianos, si
lo comparamos con otros como Francia o Inglaterra,
mucho más desarrollados y completos en este
aspecto. España ha comenzado a ser un
país anciano desde hace poco tiempo, y no
tiene suficientemente desarrollada la asistencia a
enfermos de Alzheimer en relación con la que
se presta a otras enfermedades como la diabetes,
por ejemplo.
Para el Dr. Bermejo "una solución a este
problema sería el adoptar medidas de
índole social más que sanitaria.
Haría falta un acuerdo entre las redes de
asistencia sanitaria y las redes sociales que,
aunque en España no existe tal
conexión, sí que está en
marcha en otros países".
Dada la estructura demográfica de
España, el Alzheimer será un problema
creciente en el próximo cuarto de siglo
porque el país está envejeciendo
mucho. Los niños nacidos en el "boom" de los
años 60 serán, en el 2025, personas
propensas a padecer la enfermedad. Todavía
parece muy especulativo decir que dentro de unos
años podría llegarse a la
curación de la enfermedad de Alzheimer. Lo
que sí se espera es poder mejorar las
expectativas de tratamiento.
El Dr. Bermejo expone sus propuestas para lograr
un mayor desarrollo y mejora de la enfermedad. "Es
necesaria la ayuda sociosanitaria a las familias
que tengan un enfermo de Alzheimer. Por ejemplo,
recibir un asistente social que vea cuáles
son las necesidades que se plantean, contar con
ayudas, o poder llevar al enfermo a un Centro de
Día. Por otra parte, es muy importante que
se cree una red de asistencia médica
específica, es decir, que en los
ambulatorios haya, al menos, una persona que se
dedique específicamente a estos enfermos
para llevar así un seguimiento de los
mismos, establecer medidas terapéuticas y
atender a los cuidados del enfermo".
Otra de las propuestas que, sin duda,
harán que, en la medida de lo posible, la
enfermedad mejore es el incremento de la
investigación tanto farmacológica,
como clínica o psicológica.