"La PET permite evaluar los procesos bioquímicos y fisiológicos cerebrales de los pacientes con enfermedad de Alzheimer"

-Según el doctor Arbizu, del Departamento de Medicina Nuclear de la Clínica Universitaria de Navarra

La aplicación de la Tomografía de Emisión de Positrones (PET) en la enfermedad de Alzheimer ofrece al clínico una técnica no invasiva con la que visualizar y cuantificar in vivo procesos bioquímicos y fisiológicos cerebrales subyacentes a la disfunción cognitiva que presentan estos pacientes.

Según el Dr. Javier Arbizu, especialista del Dpto. de Medicina Nuclear de la Clínica Universitaria, esta técnica metabólica ha abierto una nueva dimensión en el campo de la neurología y psiquiatria, "ya que no solo es eficaz sino eficiente como apoyo diagnóstico al examen clínico en las fases iniciales de la enfermedad, así como en el diagnóstico diferencial de otras causas de demencia".

Esta técnica ha
abierto una nueva
vía en la investigación
de la neurología
y la psiquiatría

En la última década, se han conseguido importantes avances en la lucha por paliar los efectos del Alzheimer, cuya incidencia se ha incrementado con la mayor esperanza de vida de la población. Fruto de este esfuerzo es la reciente aparición en el mercado de una serie de fármacos que, sobre todo en los estadios precoces, enlentencen con eficacia el deterioro cognitivo propio de la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, hasta el momento no se ha dado con un marcador biológico fiable que permita el diagnóstico definitivo. "A pesar de los descubrimientos obtenidos, hoy en día esto sólo es posible mediante el análisis anatomo-patológico cerebral post-mortem".

En este contexto, uno de los grandes retos actuales es el hallazgo de instrumentos que ofrezcan mayor precisión en un diagnóstico precoz. Las técnicas de neuroimagen funcional cerebral han supuesto, en opinión del Dr. Arbizu, un salto cualitativo "ya que permiten visualizar y cuantificar la función cerebral, un parámetro más específico que las alteraciones puramente estructurales en la diferenciación entre los pacientes con enfermedad de Alzheimer en fases precoces y los sujetos ancianos sanos".

En su inicio, la PET se aplicaba exclusivamente en el campo de la investigación, pero en la actualidad, se encuentra cada vez más integrada en la práctica clínica. Entre los factores que han contribuido a este hecho, el Dr. Arbizu señala "la excelete calidad de las imágenes y la simplificación de los equipos manteniendo su capacidad".

 

Información multiparamétrica sobre una enfermedad heterogénea

El PET es una técnica de exploración por imagen basada en el metabolismo celular. La producción de isótopos emisores de positrones de vida media ultracorta se realiza por medio de un acelerador de partículas (ciclotrón). Mediante módulos automáticos de síntesis se realiza el marcaje isotópico de las sustancias que luego van a administrarse al paciente tras pasar exhaustivos controles de calidad. Dichas sustancias son sustratos metabólicos habitualmente utilizados por el organismo (glucosa, proteínas, ácidos grasos, oxígeno, ligandos de receptores cerebrales...).

Se requieren diferentes
marcadores biológicos
para diferenciar las
distintas
manifestaciones
del Alzheimer

El estudio PET con fluor-desoxiglucosa (FDG) permite evaluar la actividad cerebral desarrollada en el momento de la exploración. "En la molécula de glucosa, un hidróxilo es sustituido por un átomo de fluor-18. Teniendo en cuenta que la glucosa es la principal fuente de energía del cerebro, la 18FDG ,una vez integrada en el metabolismo bioquímico de la célula, se convierte en un interesante informador de la actividad neuronal y sináptica". De este modo, se ha comprobado que existe una clara correlación entre la localización del déficit metabólico de 18FDG en pacientes con sospecha de enfermedad de Alzheimer y el tipo de deterioro cognitivo detectado a través de la evaluación neuropsicológica, así como con los hallazgos neuropatológicos característicos de dicha enfermedad. A juicio del especialista, el "patrón" de alteración del metabolismo cerebral que más se repite en estos pacientes "es el hipometabolismo de la corteza de asociación parietal y temporal en fases precoces, con una afectación frontal variable durante la evolución, quedando preservado el metabolismo de la corteza motora y sensorial primaria, los ganglios basales, el tálamo y el cerebelo". En su opinión, no es del todo exacto simplificar el diagnóstico de Alzheimer en un solo patrón de hipometabolismo, ya que esta enfermedad es muy heterogénea tanto en su etiología como en su presentación clínica y evolución. "Probablemente sean requeridos múltiples marcadores biológicos para distinguir entre las diferentes manifestaciones clínicas de la enfermedad de Alzheimer".

En la enfermedad de Alzheimer, la utilización de la PET es pionera por la aplicación diagnóstica de receptores y neurotransmisores para el estudio in vivo de los procesos bioquímicos del cerebro. "Se ha demostrado en estudios de laboratorio in vitro que son múltiples los sistemas de neurorreceptores alterados en esta enfermedad, si bien, el déficit colinérgico es mayoritario. Esto se aprecia claramente en los estudios PET de densidad de receptores colinérgico-nicotínicos con 11C-Nicotina, sin embargo, los colinérgico-muscarínicos (11C-Benztropina) se encuentran disminuidos únicamente en algunos subgrupos de pacientes". La última generación de fármacos sintetizados, entre los que se encuentra la Tacrina, tratan de compensar estos desarreglos neuroquímicos, no obstante, solo una fracción de los pacientes muestra una respuesta favorable, "los estudios PET de receptores pueden contribuir de forma definitiva en la identificación de los pacientes más susceptibles de mejorar con estos fármacos".

De cara al futuro, el Dr. Arbizu insiste en la necesidad de marcar nuevos y más fiables ligandos de neuroreceptores que permitan una adecuada monitorización de las diferentes estrategias terapéuticas en la enfermedad de Alzheimer. Destaca, asimismo, recientes estudios realizados con PET-18FDG que demuestran alteraciones metabólicas en sujetos asintomáticos con factores genéticos predisponentes de enfermedad de Alzheimer, precisamente en las mismas regiones que los pacientes que ya la padecen. Por último, recuerda que probablemente la vía más adecuada para el progreso en el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer sea el mejor conocimiento del envejecimiento normal.