
En épocas pasadas, cada grupo social poseía un conocimiento casi exclusivo de su propia tradición religiosa, al que se añadían algunas referencias superficiales de las religiones de los pueblos vecinos. Actualmente los medios de comunicación nos proporcionan conocimientos más abundantes de las culturas y religiones de muchos pueblos de toda la tierra, pero el riesgo de un conocimiento superficial siempre está presente.
Se suele decir que es importante conocer las distintas tradiciones religiosas, lo que se hace aún más acuciante ante el fenómeno de la inmigración. Pero, ¿hasta qué punto las conocemos? Desde luego, no basta con tener meros datos de prácticas externas, que pueden quedarse en meras curiosidades. Es necesario sumergirse en la cultura y en la mentalidad de quienes practican esas religiones. De hecho, ese conocimiento ayudará a comprender mejor la propia tradición religiosa.
El tema general de esta asignatura es el estudio del hecho religioso principalmente en su dimensión histórica, que ha ido cristalizando en diversas tradiciones religiosas, algunas desaparecidas y otras presentes en la actualidad. Al ser inmenso el panorama, se hace necesario adoptar una perspectiva que dé un cierto carácter unitario a nuestro estudio: de aquí que en el título de la asignatura esté presente la palabra “fenomenología”.
No se trata de acumular datos de diversas religiones, lo que no excluye el hecho de que algunas de las unidades didácticas están encaminadas a proporcionar esos datos. Se trata ante todo de adquirir una perspectiva global, que permita realizar comparaciones entre las religiones, principalmente con el cristianismo, como es lógico.
Como sucede en cualquier disciplina de tipo histórico, los manuales aportan datos abundantes y de importancia desigual, lo que se ha de tener presente en el estudio de la asignatura: no se trata tanto de aprender de memoria un sinfín de datos, sino más bien de captar las ideas de fondo. Las preguntas de autoevaluación serán una buena ayuda en esta línea.
Las dos primeras unidades didácticas aportan lo que podríamos denominar el “marco global”, que ha de estar presente en el estudio de las restantes unidades didácticas, que poseen un enfoque más bien histórico, hasta llegar a la última, en la que vuelve a primar el enfoque fenomenológico, esta vez con un tono sociológico añadido.