La filosofía primera o metafísica tiene como continuación natural y plenitud el estudio sobre Dios como primer principio o causa primera de la realidad en su conjunto. Desde los primeros pensadores griegos, la cumbre del saber que le es posible al hombre adquirir y la actividad más alta que el hombre puede realizar se cifra precisamente en el conocimiento de Dios. La metafísica es el saber de la totalidad de lo real por sus causas últimas y los primeros principios. Hacia ella se encaminan todos los conocimientos que podemos alcanzar, desde el conocimiento sensible y el sentido común hasta las más laboriosas teorías científicas. Y en ella se descubre su sentido y el valor propio de cada uno de ellos. Por eso en el ejercicio concreto de abrir los ojos y abrirse a la totalidad de la realidad comparecen a la vez lo más alto, que es Dios, y juntamente con Él nuestra mejor posibilidad: se alcanza a vivir según la sabiduría.
La asignatura pretende presentar al alumno un esquema suficientemente rico y completo de los temas que la filosofía occidental ha desarrollado sobre Dios a lo largo de los siglos y de su articulación interna. El estudio y la valoración de cada uno de los temas, tiene como objetivo proporcionar al alumno la íntima familiaridad con las cuestiones, problemas y soluciones que la sabiduría, tal como ha sido ejercida por la concreta vida intelectual de los grandes maestros de la historia, puede proporcionar. A la vez se intentará que cada alumno obtenga una experiencia personal en la búsqueda de la verdad y en la alegría por su descubrimiento, mientras adquiere los conceptos fundamentales con los que los hombres han pensado acerca de Dios.
Por esta razón el temario se organiza sistemáticamente en torno a los dos núcleos fundamentales que constituyen desde los clásicos el campo de la existencia y de la naturaleza de Dios. Por esta misma razón, además, en cada tema se intentará proporcionar una visión histórica de los diferentes problemas que ha intentado solucionar cada filósofo y las limitaciones de las respuestas de cada uno de ellos.
Finalmente, después de la sucinta explicación de cada tema se han añadido unos ejercicios de autocomprobación que pueden servir a los alumnos para comprender la profundidad del estudio que se requiere. Al final de esta guía se encuentran las soluciones de los mismos, pero para que su eficacia sea máxima hay que aconsejar vivamente que no se consulten hasta haber comprendido la pregunta y haber pensado y escrito la contestación personal.