Energía
pegajosa
Descubren que al desenrollar cinta celo se produce energía en forma de
rayos X.
27 de octubre de 2008

Desenrollar una cinta con celo (en concreto la
cinta Scotch,
esa que es blancuzca) tiene efectos hasta ahora impensados. En
efecto, científicos de la Universidad de California en Los
Ángeles
han observado la
producción
de rayos X al desenrollar este tipo de cinta en vacío. En
un artículo publicado en la revista
Nature
describen la producción de energías de hasta 15 keV
(kiloelectronvoltios), más o menos de la misma magnitud que la empleada
en los tubos de rayos X que usan los dentistas. De hecho, han
conseguido obtener una radiografía de su propio dedo con la nueva
tecnología, como se aprecia en el
video que está disponible en
internet.
El fenómeno se conoce como
triboluminiscencia
y ya fue observado por Bacon en 1605, pero aún permanece sin explicar
completamente. Lo que se sabe es que al
frotar, chocar o rayar un sólido,
frecuentemente cristalino, se separan grupos de cargas eléctricas de
distinto signo. Cuando esas cargas se neutralizan,
se libera energía,
en un proceso que tiene lugar en unos pocos nanosegundos (mil
millonésimas de segundo). Si esto sucede en presencia de un gas, éste
ayuda a que las cargas se neutralicen de manera "paulatina". Por el
contrario, cuando esto tiene lugar
en el vacío, los eventos son "catastróficos", es decir, en una de
cada 10.000 de esas descargas la energía liberada de golpe puede ser muy grande y producir un rayo X.

Por
tanto, podemos seguir usando cinta celo sin preocuparnos por la
exposición a los rayos X, siempre y cuando no lo hagamos en el vacío,
claro. La aplicación más evidente de este descubrimiento es la
fabricación de
aparatos
de rayos X de menor coste que los actuales. Aunque, como
dicen los autores, lo primero es descifrar cómo se produce exactamente
este fenómeno.
Diego Azcona
Departamento
de Física