Nanomateriales a precios populares
Investigadores australianos diseñan un nuevo método para obtener grandes cantidades de grafeno.
20 de diciembre de 2008

¿Hay
algo más duro que el diamante? La respuesta es sí, aunque para
tranquilizar a quienes siempre pensaron lo contrario hay que decir que
se trata de un pariente cercano: el
grafeno.
Este material consiste en una lámina de carbono de espesor atómico, es
decir, una estructura plana en la que cada átomo de carbono se une a
otros tres formando
una malla hexagonal, como la de un panal. De hecho, estas láminas son el constituyente básico del
grafito (la mina de los lápices) y de los
nanotubos (ya comentados en
otro artículo de
A Ciencia Cierta), pero también podrían considerarse como el caso límite de la familia de los hidrocarburos aromáticos policíclicos.
Descubierto
hace unos pocos años, el grafeno podría tener múltiples aplicaciones en
la fabricación de diversos dispositivos electrónicos, pero hasta
ahora sólo se podía obtener en
cantidades pequeñísimas con costes muy altos. Este hecho hace que sea especialmente relevante una investigación recién publicada en la revista
Nature Nanotechnology. En ella, John Stride y su equipo de la
Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) demuestran que
es posible producirlo a gran escala.
Para ello basta con hacer reaccionar etanol y sodio. Tras calentar el
producto intermedio, se obtienen unas láminas de grafeno que después
se pueden separar mediante un tratamiento suave con ultrasonidos.
Es
muy frecuente oír hablar de las excelentes propiedades de tal o cual
material así como de sus muy prometedoras aplicaciones. Sin embargo, lo
difícil suele ser generar esos nanomateriales en cantidades que no sean
tan "nano" y, por supuesto, a precios "micro".
José Ramón Isasi
Departamento de Química y Edafología