La empresa californiana
Ventria Bioscience
ha obtenido permiso del Departamento de Agricultura para llevar a cabo
en Kansas una plantación de arroz modificado
genéticamente.
En este caso, las plantas contienen
los genes que codifican tres proteínas humanas: lisozima,
lactoferrina y
albúmina.
Las tres proteínas están presentes habitualmente en la
leche materna, y tienen distintas propiedades antibacterianas y
antivirales.

La intención de
Ventria es utilizar este arroz para crear
bebidas con alto contenido en estas proteínas,
que puedan suplementar la dieta o ser utilizadas para
combatir diversas infecciones gastrointestinales que provocan diarrea y que son
una causa importante de muerte infantil en todo el mundo.
En cualquier caso, estos productos todavía deben
pasar diversos controles
hasta su aprobación definitiva como aptas para el consumo humano.
Las plantas se ensayaron previamente en una pequeña
plantación en Perú, y antes de otorgar su permiso el Departamento de Agricultura abrió un
periodo de consultas para que cualquiera pudiese dar su
opinión al respecto. La inmensa mayoría de los comentarios fueron
negativos, expresando el
temor de que las plantas transgénicas pudiesen escapar y alterar el medio ambiente.
El Departamento de Agricultura ha estimado que el riesgo de
dispersión de las semillas a través de los animales que las coman es muy
bajo. Por su parte, la empresa ha extremado las
medidas de precaución,
escogiendo un lugar para la plantación que está a 480
kilómetros de la plantación comercial de arroz más
cercana.
También se ha exigido la presentación de un plan de
emergencia para el caso de que tornados u otros desastres
naturales pudiesen dispersar las plantas transgénicas.