Controversia
en torno a la creación de embriones híbridos en
el Reino Unido
El organismo que regula la legalidad de los procedimientos
relacionados
con la clonación en el Reino Unido debate acerca de
proyectos
que incluyen la creación de embriones híbridos,
mezcla de
humanos y de otros animales.
El gobierno del Reino Unido está contemplando la reforma de
la ley que regula la investigación y la
tecnología reproductiva, que data de 1990. Parece que una de
las reformas incluirá la prohibición de llevar a
cabo procedimientos que incluyan la creación de embriones
híbridos, formados por una mezcla de elementos humanos y de
otros animales.
Este tipo de embriones se conoce técnicamente como
"quimeras", y
habitualmente se producen mediante la transferencia de un
núcleo de una célula humana adulta a un
óvulo,
procedente de otro animal, al que se le ha extraído
su propio núcleo. El genoma del embrión
resultante es humano prácticamente en su totalidad:
únicamente el genoma mitocondrial procede del animal.
Ante la opinión pública mayoritariamente
contraria a este tipo de experimentos, los científicos que
quieren llevarlos a cabo se han apresurado a aclarar que no pretenden
desarrollar esos embriones hasta el final, sino utilizarlos para
obtener
células
madre embrionarias, lo que necesariamente implica la
destrucción de los embriones. De esta manera, si se utilizan
células humanas procedentes de pacientes, dichas
células madre podrían utilizarse para estudiar
mejor la enfermedad que padecen. Los defensores de estas
técnicas añaden que, además, esto
podría resolver uno de los grandes problemas de las
técnicas de clonación usadas para obtener
células madre embrionarias, que es la escasez de
óvulos humanos.
Además de la oposición de la mayoría
de los ciudadanos encuestados al respecto, en círculos
científicos también se ha insistido en que se
trata de un tema delicado en el que es crucial establecer
límites éticos claros. Por ejemplo, un
editorial aparecido en la
revista
Nature
hace un llamamiento a los científicos implicados, para que
consigan encontrar el equilibrio entre los aspectos
éticos y los beneficios derivados de estos procedimientos.
Por otro lado, la necesidad de llevar a cabo estos
experimentos no está del todo clara, especialmente
después de los avances obtenidos en la
reprogramación
de células adultas mediante factores del oocito. Como se
explica en otro
comentario
de
a
ciencia
cierta, estudios recientes han demostrado la posibilidad
de obtener directamente células madre con
características muy similares a las células madre
embrionarias, sin necesidad de crear embriones ni utilizar
óvulos. Precisamente, uno de los temores suscitados en el
editorial de
Nature
antes citado es que la generación de quimeras provoque un
grado de rechazo social que impida también el avance en los
experimentos de reprogramación.
Javier Novo.
Departamento de Genética.
- La noticia de
la BBC puede encontrarse aquí.