Revolución
en la medicina regenerativa
Un equipo de
investigadores de Harvard consigue reprogramar células del páncreas
directamente, sin utilizar células madre.
5 de septiembre de
2008
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de esta noticia en 98.3 Radio

La
diabetes
es una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo,
causada por la degeneración de las células que producen insulina. Estas
células, llamadas
células
beta,
residen en el páncreas, un órgano que además tiene otros tipos de
células, como por ejemplo las que secretan enzimas al intestino,
llamadas
células
exocrinas.
Dada la prevalencia de esta enfermedad, existe un gran interés en
tratarla
mediante
terapia celular,
lo cual ha impulsado la investigación sobre células madre pluripotentes
que puedan convertirse en células beta. Inicialmente la investigación
se centró en las células madre embrionarias, pero la aparición de las
células madre inducidas ha
desplazado el interés hacia esta nueva forma, más eficaz y económica,
de obtener células pluripotentes. Aún así, los expertos reconocen que
el “santo grial” de la medicina regenerativa sería la
“reprogramación directa”,
es decir, cambiar la naturaleza de las células directamente en el
órgano dañado, sin utilizar células madre.
Pues bien, esto es precisamente lo que han conseguido Douglas Melton y
sus colaboradores del
Instituto
de Células Madre de Harvard, según un artículo que aparece
publicado en la revista
Nature.
Tras analizar miles de genes, los investigadores comprobaron que una
mezcla de tres genes (
Ngn3,
Pdx1, y
Mafa) es capaz de
convertir las células exocrinas
del páncreas en células beta
totalmente idénticas a las células productoras de insulina en un
páncreas normal. Usando un virus, introdujeron estos tres genes
en el páncreas de ratones adultos,
y vieron que algunas células exocrinas se convertían en células que
fabrican insulina. Al hacer esto mismo en ratones diabéticos (que no
tienen células beta) consiguieron
bajar
significativamente los niveles de glucosa en sangre,
aunque no se curó totalmente la enfermedad.

Este trabajo supone un avance extraordinario,
ya que demuestra que
es
posible llevar a cabo la reprogramación directa de células en mamíferos
adultos.
Parece irónico que investigadores de un prestigioso Instituto
dedicado al estudio de las células madre hayan sido
los
primeros en demostrar que no es necesario usar células madre para
regenerar órganos dañados. En cualquier caso, el hallazgo también
tiene importantes
implicaciones éticas, ya que
elimina la necesidad de destruir embriones naturales o
clonados para obtener células madre.
Ahora, el equipo de Harvard está intentando
reproducir esto en humanos,
tanto en el páncreas como en el hígado, ya que el potencial de esta
tecnología es enorme si puede ser utilizada con éxito en el tratamiento
de enfermedades degenerativas que afectan a otros órganos.
Javier
Novo
Departamento de Genética