La malaria es
una enfermedad debida a la infección por el parásito
Plasmodium
falciparum, que
causa la muerte de unos 2 millones de personas al año en el planeta,
muchos de ellos niños, y está especialmente extendida en África. Un
nuevo estudio ha encontrado que las personas con sangre del
grupo 0 son más
resistentes a una forma especialmente grave de la enfermedad.

Científicos de la
Universidad de Edimburgo,
junto con colaboradores en Estados Unidos, Mali y Kenia, estudiaron más
de 500 niños de Mali y llegaron a la conclusión de que la probabilidad
de desarrollar la forma más severa de la enfermedad es
dos tercios menor en
niños con sangre del grupo 0 que en niños con sangre de otros grupos.
Sus resultados aparecen publicados en la revista
PNAS.
Como
es sabido, el parásito de la malaria entra en los
hematíes (glóbulos
rojos). Los hematíes infectados se pegan con otros hematíes formando
unas estructuras llamadas
“rosetas”,
que son como pequeños grumos que bloquean las arterias pequeñas del
cerebro. Esto es precisamente lo que causa los síntomas más graves de
la enfermedad y conduce a la muerte en muchos casos. Pues bien, los
investigadores han visto que los
glóbulos
rojos del grupo 0 no forman rosetas con tanta
eficacia, de ahí que la enfermedad sea más leve.
El
hallazgo puede ayudar a
desarrollar
terapias que emulen la acción de los hematíes del grupo 0.
Cuando se identifiquen las moléculas responsables de la formación de
rosetas, será posible desarrollar algún fármaco que bloquee este
proceso en individuos que han sido infectados por el parásito, lo que
podría ayudar a
bajar
drásticamente el número de niños que mueren por esta
enfermedad.