Utilizando técnicas
moleculares, un equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad de
Pennsylvania ha demostrado que
durante la curación de heridas de la piel se genera nuevo pelo.
Los investigadores estudiaban la manera en que se regenera la
epidermis
(la capa más externa de la piel) sobre heridas
que habían provocado en la piel de ratones. Cuando estas
heridas alcanzan un tamaño concreto (medio centímetro de
diámetro), los investigadores observaron que el proceso de
re-epitelización daba lugar a la
aparición de folículos pilosos
normales en el centro de la herida. Este hecho había pasado
desapercibido porque heridas de esos tamaños suelen cerrarse
mediante suturas, y eso impide la formación de nuevo pelo.
Los autores del estudio, que ha sido publicado recientemente en la revista
Nature,
han demostrado que los nuevos folículos pilosos se forman a
partir de la epidermis que rodea la herida, probablemente por la
acción de
células madre
presentes en ese tejido. Además, este proceso utiliza la
vía de señalización molecular de las
proteínas
Wnt, que
regula también la formación de pelo normal durante el
desarrollo embrionario. De hecho, unos ratones que

tienen niveles
más altos de estas proteínas fueron capaces de generar el doble de pelo
que los ratones control.
Los resultados de este estudio podrían encontrar aplicación en el tratamiento de casos de
calvicie,
aunque los procesos de curación de heridas en humanos no son
idénticos a los del ratón. En cualquier caso, el trabajo
de Ito y colaboradores muestra una vez más que la
modificación del ambiente local al que se ven expuestas las células madre presentes en los tejidos representa una vía prometedora en el campo de la medicina regenerativa.