
En cualquier tipo de cáncer, la aparición de
metástasis
es un indicador de mal pronóstico. Aunque hoy en día se pueden detectar
y tratar los tumores con relativo éxito, gran parte de las muertes por
cáncer son debidas a la aparición de metástasis a distancia, debido
probablemente a que algunas células cancerosas se diseminaron por el
organismo en las fases iniciales del tumor. Por eso, existe un gran
interés en identificar los factores que hacen que unos tumores formen
metástasis con mayor facilidad, y en los últimos años se han
identificado varios
genes
responsables de esta actividad.
Ahora, un grupo de investigadores estadounidenses ha identificado
una molécula que aumenta la
actividad tumoral a distancia. En el estudio, publicado en
la revista
Cell,
los investigadores utilizaron células procedentes de tumores de mama y
de colon. Algunas de estas células eran
"instigadoras",
porque procedían de tumores que formaban metástasis, mientras que otras
células eran
"indolentes"
(procedían de tumores que no forman metástasis). Implantaron ambos
tipos de células en ratones, y vieron que la presencia de células
"instigadoras" era necesaria para que las células "indolentes" se
convirtieran en metástasis más agresivas. Estudiando este fenómeno con
más detalle, identificaron una molécula, llamada
osteopontina, que es
el principal mediador de este efecto.
El hallazgo tiene un interés indudable para el
tratamiento
del cáncer, ya que el bloqueo de la osteopontina podría retrasar la
aparición de las metástasis y así aumentar mucho las expectativas de
vida de los enfermos de cáncer. De todas formas, la osteopontina es una
sustancia que está en todas las personas, por lo que no se sabe cuál
sería el efecto de bloquearla totalmente. Todavía es necesario
profundizar más para saber el
mecanismo
de acción
de la osteopontina en el proceso de "instigación", aunque los primeros
datos sugieren que moviliza algunas células de la médula ósea (donde se
fabrica la sangre) para que se mezclen con las células "indolentes" y
las conviertan en células más agresivas.