Se dice que
un gen “se expresa”
cuando está activo, fabricando ARN mensajero y –habitualmente-
proteína. Todas las células tienen los mismos genes, pero el conjunto
de genes que se expresan varía de unos tipos celulares a otros, e
incluso en las distintas fases de la vida de una célula. Por eso, la
determinación del
“perfil
de expresión génica” (el conjunto de genes que están activos en
un momento dado) es muy importante para distinguir unas células de
otras, e incluso permite detectar –a nivel molecular- la presencia de
enfermedades.
Un
grupo de investigación ha comparado los perfiles de expresión génica de
varios individuos sanos, fumadores y ex-fumadores, llegando a la
sorprendente conclusión
de que los ex-fumadores mantienen el mismo perfil que los fumadores
activos. El trabajo, publicado en la revista
BMC
Genomics, midió la expresión de varios miles de
genes humanos en cuatro individuos que nunca habían fumado, en ocho
fumadores activos y en 12 antiguos fumadores, que llevaban sin fumar
entre 1 y 32 años.

Muchos genes que están activos en fumadores habían
vuelto a la normalidad en los ex-fumadores, pero otros
124 genes mantenían el patrón de
expresión típico de los fumadores.Es
ya conocido que dejar de fumar disminuye el riesgo de padecer algunas
patologías relacionadas con el tabaco, pero no todas. Por ejemplo, el
riesgo cardiovascular puede llegar a normalizarse, mientras que el
riesgo de padecer cáncer de pulmón se mantiene elevado después de varios años,
pero no está claro el mecanismo por el que esto sucede. Precisamente,
este nuevo trabajo podría ayudar a explicar este fenómeno, al sugerir
que
los cambios
moleculares inducidos por el tabaco pueden persistir durante décadas.