¿Por
qué el del virus de la "gripe española" fue tan
devastador?
Nuevos estudios
demuestran que el
virus de la gripe de 1918 es letal en primates porque provoca una
respuesta inmune exagerada. Estos avances permitirán
diseñar nuevas estrategias terapéuticas frente a
posibles
epidemias causadas por estos virus.
El virus que causó la
pandemia
(epidemia a nivel mundial) de gripe de 1918, la mal llamada "gripe
española", vuelve a ser noticia. En las primeras
décadas
del siglo pasado, este virus infectó casi un tercio de la
población mundial y mató a más de 40
millones de
personas, más que las dos Guerras Mundiales juntas. Sin
embargo,
la razón de la naturaleza tan devastadora de este tipo de
gripe
nunca ha sido totalmente entendida.

Hace poco más de un año
se publicó en las revistas
Nature y
Science
la secuencia genética completa del virus de la gripe de
1918, y
se demostró que este virus venía de un
virus aviar
(que infecta aves) que se había adaptado al hombre. En estos
trabajos también se describía la
reconstrucción de
este virus en el laboratorio y la demostración de su efecto
letal sobre ratones de experimentación. Ahora, acaba de
publicarse en la revista
Nature
un trabajo
en el que se demuestra por primera vez el efecto que este virus de la
gripe de 1918 reconstruido en el laboratorio tiene sobre primates.
Los virus que causan la gripe "normal" inducen en los animales una
respuesta inmune pasajera, suficiente para controlar la
multiplicación del virus; por eso la gripe dura
sólo unos
días y no provoca la muerte del animal infectado. Sin
embargo,
los resultados de este nuevo estudio demuestran que el virus de la
epidemia de 1918 reconstruido en el laboratorio es capaz de causar una
respuesta inmune anormalmente
elevada
(una reacción autoinmune masiva) que, en vez de controlar al
virus, permite su replicación y diseminación de
forma
mucho más agresiva. Así, los monos infectados con
esta
cepa de 1918 mostraban ya los primeros síntomas a las 24
horas
después de la exposición al virus, y
rápidamente
se destruían sus tejidos pulmonares.
Estos estudios nos permiten entender mejor cómo
actúa el
virus de la gripe. Conocer el origen, la transmisión y la
virulencia de este virus y cómo interaccionan con el sistema
inmune del huésped es fundamental para prevenir futuras
epidemias. El virus de la gripe se transmite entre humanos y animales
domésticos,
y cuando distintas cepas del virus infectan una misma
célula,
pueden
producirse mezclas o reordenamientos de los genomas virales que generen
nuevas cepas más virulentas y con un mayor potencial
epidémico, capaces
de producir pandemias. Un ejemplo reciente ha sido la
aparición
del virus de la
gripe
aviar H5N1 (la "gripe del pollo") y su transferencia al
ser humano.

Todas
estas investigaciones no están exentas de cierta
polémica. Algunos científicos han cuestionado la
decisión de reconstruir en el laboratorio una de las cepas
virales más peligrosas de la historia: el virus de la gripe
de
1918, que había desaparecido hace ya mucho tiempo. Su
reconstrucción aumenta el riesgo de
un posible "escape"
del laboratorio y puede animar a otros investigadores a trabajar de
manera similar con otros patógenos de alto riesgo. Un debate
que
no es nuevo y que motiva a la responsabilidad y sentido
común de
investigador.
Ignacio
López-Goñi, Departamento de
Microbiología y Parasitología