Diversas
enfermedades desembocan en un
fallo hepático,
que puede llegar a ser incompatible con la vida y requerir un
transplante de hígado. Dada la escasez de donantes adecuados, es
importante encontrar alternativas que permitan mantener el hígado
funcionando hasta que se pueda realizar el transplante. Investigadores
del
Hospital General de
Massachusetts
han demostrado que unas células madre de la médula ósea son capaces de
regenerar el hígado de ratas en las que se había provocado una
insuficiencia hepática. El trabajo
acaba de ser publicado en la
revista
PLOS ONE.

Las células, conocidas como
"células madre mesenquimales",
son células madre pluripotentes que se obtienen a partir de la médula
ósea (el lugar donde se fabrican las células de la sangre).
Estudios previos habían mostrado que estas células pueden
inhibir el sistema inmunológico.
Dado que el fallo hepático suele estar mediado por una
respuesta
inmune exacerbada, los investigadores se plantearon la posibilidad de
usar estas células madre regenerar el hígado y así enlentecer
el
daño que sufre este órgano.
Curiosamente, la
implantación de
las células madre en los hígados alterados no produjo ningún efecto
beneficioso; en cambio, la infusión intravenosa del medio de cultivo en
el que habían crecido las células tuvo como resultado una
reducción significativa de la
mortalidad y una mejoría clara del daño hepático.
Lo mismo sucedió cuando la sangre de los animales se hizo pasar a
través de un bioreactor en el cual están creciendo las células.
Todo
esto indica que estas células madre
secretan
sustancias
que son capaces de abrogar la respuesta inmune responsable de la
destrucción hepática. Los investigadores están ahora intentando
identificar y aislar esas sustancias, que podrían ser de gran utilidad
terapéutica para prolongar la supervivencia de enfermos que están
esperando un transplante de hígado.