
La
retinosis pigmentaria
es una enfermedad degenerativa de la retina que suele llevar a la
ceguera. Dado el carácter genético de esta dolencia, no existen
actualmente tratamientos curativos, pero los enfermos cuentan ahora con
una nueva posibilidad de combatir la enfermedad. Este mes ha comenzado
en Londres un ensayo clínico para probar la eficacia de un
dispositivo electrónico
que podría devolver algo de visión a los enfermos que han desarrollado
ya ceguera severa, de modo que puedan ver la luz y formas luminosas u
obscuras.
El dispositivo en cuestión es el
Argus II,
que está compuesto por una pequeñísima cámara y un transmisor que van
montados en unas gafas. La cámara transmite una señal inalámbrica a un
receptor ultrafino implantado en el ojo, con
electrodos
que envían impulsos eléctricos al nervio óptico. Así, la zona del
cerebro donde se procesan las imágenes r ecibe impulsos que
corresponden a las distintas zonas de la retina donde están implantados
los electrodos. La idea es
sustituir los fotoreceptores de la retina, destruidos

a causa de la enfermedad, por electrodos que cumplan esa misión.
La operación fue realizada por el Dr. Da Cruz en el
Hospital de Moorfileds,
con la ayuda de colegas estadounidenses que colaboran en el desarrollo
del dispositivo electrónico con la empresa Second Sight Medical
Products Inc.