El gusano
Caenorhabditis
elegans
es un viejo conocido de los genetistas, porque ha servido como modelo
para estudiar genes implicados en enfermedades humanas. En concreto,
este animal es muy utilizado para estudios de longevidad,
ya que su corta vida media (3 semanas) permite acelerar el análisis de
los factores que alteran este proceso. En este animal, entre otras
especies, se ha observado que la restricción calórica severa es la
mejor forma de aumentar la longevidad (ver "
Menos comida, larga vida" en
A Ciencia Cierta).

Ahora, en un
artículo aparecido en la revista Nature, un grupo estadounidense demuestra que
un fármaco contra la depresión utilizado en humanos, es capaz de prolongar hasta un tercio la vida de este nematodo.
Los autores probaron una batería de 88.000 sustancias químicas, e
identificaron varios cientos que aumentaban significativamente la vida
media de los gusanos. Después, buscaron fármacos utilizados en humanos
que tuviesen una estructura química similar a esos compuestos, y vieron
que los animales tratados con
mianserina,
un conocido antidepresivo, veían prolongada su vida media en una semana
(lo cual equivaldría a casi 30 años en términos humanos).
Este
resultado indica que los circuitos neuronales afectados por el
antidepresivo son los mismos que aumentan la longevidad
por efecto del ayuno. En cualquier caso, los gusanos tratados con
el fármaco comen de modo normal, y de hecho
el efecto beneficioso de la droga desaparece si se les somete a restricción calórica severa.
Por tanto, la importancia de este hallazgo estriba en que, como el mecanismo de acción de la mianserina es bien conocido (
bloquea un receptor de la serotonina,
un neurotransmisor cerebral), ahora contamos con más información para comprender
cómo funciona la respuesta cerebral al ayuno y su relación con la
longevidad.