Por los
pelos
Investigadores estadounidenses elaboran un modelo para detectar los
movimientos de las personas estudiando la composición del pelo.

El pelo está formado en su mayor parte por una
proteína llamada
queratina,
y crece poco a poco,
aproximadamente un centímetro al mes. Una vez que se ha generado un
fragmento de pelo, su composición ya no cambia. Esto ha llevado a
investigadores de Utah, en Estados Unidos, a comprobar la hipótesis de
que
la composición del
pelo depende del agua de bebida de una zona.
Para ello, utilizaron muestras de pelo obtenidas en
65 peluquerías de
los Estados Unidos y determinaron isótopos de hidrógeno y de oxígeno.
Vieron que las variaciones en el agua
correlacionaban muy bien
con el
contenido de estos isótopos en el pelo. Según los investigadores, la
razón de la concordancia entre agua y pelo es que la mayor parte de las
bebidas incluidas en una dieta “estándar” se fabrican con agua del
grifo de esa región (la Coca-Cola, por ejemplo) y esto queda reflejado
en la composición del pelo. Para completar el estudio, los científicos
midieron estos isótopos en
aguas de todo el país, y esto les permitió
desarrollar un modelo
que
predice la procedencia geográfica de una muestra de pelo con bastante
fiabilidad. Los resultados aparecen publicados en la revista
Proceedings
of the National Academy of Sciences.
Esta tecnología puede tener distintas aplicaciones. Los autores
del estudio afirman que ya ha sido utilizada para
detectar el cambio de
residencia de una persona desde China a Utah, o para
confirmar los
sitios donde había estado una víctima de asesinato en los meses
anteriores. Aunque la técnica no permite obtener una localización
precisa, ayuda a excluir regiones concretas, o a acotar las áreas donde
una persona ha estado con mayor probabilidad. Además, esta
tecnología también podría aplicarse al estudio de las migraciones de
animales.
Javier Novo
Departamento de Genética.