Los libros de texto
explican que hace 65 millones de años, un
meteorito de unos 10
km de diámetro impactó sobre la tierra, dejando
un cráter bajo el mar, cerca de
Chicxulub
en la península de Yucatán. Los efectos del
impacto fueron tremendos,
causando una de las 5 grandes extinciones masivas de especies de
plantas y animales (conocida como
extinción
K-T
por tener lugar entre el periodo Cretáceo y el
periodo Terciario).
El aspecto más conocido de esta extinción es, sin
duda, la desaparición
de los
dinosaurios.
Durante
tiempo se ha sostenido que la extinción de los dinosaurios
explicaría
la aparición relativamente rápida de muchas
especies de mamíferos en
torno a esos años. Sin embargo, un
estudio aparecido en la revista Nature
pone en duda esta teoría, al concluir que la mayor parte de
las
especies de mamíferos aparecieron unos 30 millones de
años antes de la
extinción K-T. Según los autores, estas nuevas
especies se
diversificaron lentamente; la verdadera expansión de los
mamíferos no
tendría lugar hasta la llegada de la época
llamada
Eoceno
(hace unos 55 millones de años), bastante después
de la extinción de los dinosaurios.
Los autores han llegado a estas conclusiones tras analizar datos
genéticos de
más
de 4000 especies de mamíferos existentes en la
actualidad, recogiendo información de cientos de
investigadores de todo el mundo. El
"super-árbol"
genético resultante muestra que los antecesores de la mayor
parte de
mamíferos ya habían aparecido en la tierra hace
93 millones de años,
pero no se diversificaron a gran velocidad hasta la llegada del Eoceno.
En ese momento tuvo lugar, en apenas mil años, un aumento de
la
temperatura del planeta de unos 6 grados, y parece que este cambio
bruco favoreció la evolución rápida de
los mamíferos.