Libertad
anticipada
Un nuevo estudio revela algunas áreas cerebrales que se
activan varios segundos antes de tomar una decisión.
29 de abril de 2008
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Uno
de los experimentos que más ha influido conceptualmente en la visión
“neurodeterminista” dominante en muchos foros de la Neurociencia
moderna fue el que realizó
Libet
en 1985 y que fue replicado, más recientemente, por Haggard y Eimer en
1999. Estos autores demostraron que existen unos
potenciales “anticipatorios”
en una región de la corteza cerebral que preceden en unos 350
milisegundos a la acción consciente de realizar un movimiento
voluntario. Esto implicaría que determinados procesos neuronales
inconscientes son los que en realidad causan los
actos “aparentemente” voluntarios. La preciada y tan manida
libertad humana
podría ser simplemente un mero espejismo “neurobiológico”.
Sin embargo, la experiencia que tenemos de nuestra libertad es
diferente, porque nos sentimos
dueños
de nuestros actos,
en los que actuamos como personas. La libertad no se puede asignar, por
lo tanto, a un estado mental o una cadena de éstos, sino a la persona
en su totalidad. La discusión está servida: ¿es la libertad un fenómeno
que, sí, experimentamos en nuestra totalidad, pero
que simplemente
es
una “ilusión”
creada por nuestro sistema nervioso, por nuestro cerebro?
Un trabajo
publicado
recientemente
en
Nature Neuroscience
puede arrojar nuevas perspectivas neurobiológicas a esta compleja
discusión. Con un ingenioso paradigma neuropsicológico, estos autores
han vuelto a evaluar si las decisiones que subjetivamente pensamos que
son libres vienen precedidas en el tiempo por
determinadas activaciones cerebrales. Y han vuelto a encontrar
que
esto es así: determinadas regiones de la
corteza cerebral se activan
hasta
10 segundos antes
de que las decisiones sean conscientes por parte de los individuos
sobre los que se realizaban las pruebas. Los autores concluyen que
posiblemente exista una
red
de áreas corticales asociativas que "preparan" las posibles decisiones
que se pueden tomar.
Haciendo una lectura superficial de estos resultados, se po

dría pensar que esto es una
confirmación de lo realizado por Libet hace más de 20
años. Pero las
áreas cerebrales que ahora se han examinado están en un nivel
superior dentro de la jerarquía
neurobiológica de la organización del movimiento voluntario. Además,
todas esas activaciones corticales
se
observaron también en los
individuos que ejecutaban toda la prueba de forma consciente.
Por
tanto, estos datos sugieren que las redes corticales (y subcorticales),
especialmente las correspondientes a las cortezas asociativas
multimodales, no son más que
la
maquinaria biológica necesaria
que permite al individuo en su totalidad actuar libremente. Este tipo
de preparación biológica es constante. Las decisiones libres
se
toman en momentos determinados aprovechando
una organización
neurobiológica que debe estar siempre preparada para dar
respuesta
unitaria a toda la persona.
Además, todo depende de qué se entienda por
libertad.
De hecho, aunque se encontrasen patrones de activación
distintos que pudieran predecir cuál va a ser la respuesta,
¿sería
esto una prueba de que nuestras decisiones están
predeterminadas
antes de hacerse conscientes? Por ejemplo, en
estos experimentos
el individuo debía elegir conscientemente entre pulsar dos botones.
Pero
no tenía ninguna
razón para hacerlo,
sino que se encontraba a merced de lo que le parecía mejor en cada
momento. Cuando no se actúa según un esquema racional, el hombre está a
merced, entre otras cosas, de sus condicionamientos orgánicos. Pero en
ese caso, ya decían los clásicos que no estamos hablando de libertad
sino de
arbitrariedad.
Ser libre, en cambio, es ser dueño de lo que se hace
en virtud de una razón.
Pero para estudiar este tipo de decisiones, habría que diseñar otro
tipo de experimentos. Sin duda, Aristóteles, hubiera disfrutado
mucho leyendo este estudio.
José Manuel Giménez
Amaya, Departamento de Anatomía, Histología y Neurociencia
Universidad Autónoma de
Madrid
José Ignacio Murillo
Departamento de
Filosofía, Universidad de Navarra