El dinero compra la felicidad
Un estudio demuestra que gastar dinero en otros genera más felicidad que gastarlo en uno mismo.
9 de abril de 2008

Hay
bastantes datos que sugieren que los ingresos económicos tienen un
efecto positivo, pero débil, en los parámetros que miden el grado de
felicidad.
Todo apunta a que, una vez cubiertas las necesidades básicas, el dinero
sobrante no aumenta significativamente la sensación de felicidad aunque
se emplee en comprar artilugios de diversa índole. Por tanto, hay
bastante interés en conocer cómo se puede gastar dinero para
aumentar la felicidad.
Esto es precisamente lo que han hecho investigadores del
Departamento de Psicología de la Universidad de British Columbia, en Canadá, y de la
Escuela de Negocios de Harvard, en Boston, que aparece publicado en la revista
Science. El estudio comenzó preguntando a
635 individuos
sus ingresos y su valoración del grado de felicidad. Después,
calcularon cuánto gastaban al mes en pagar facturas y en regalos para
sí mismos (“
gasto personal”), o bien en regalos para otros y en donativos a fundaciones (“
gasto pro-social”).
También valoraron la sensación de felicidad en 16 empleados que
recibieron una bonificación de su empresa, registrando cómo habían
gastado ese dinero. Finalmente, hicieron un experimento con 46
participantes, a los que repartieron sobres con dinero para gastarlo
ese mismo día. Asignaron al azar cuáles debían gastarlo en regalos para
sí mismos y cuáles en regalos para otros o donativos, y midieron el
grado de felicidad antes y después del gasto.

La conclusión principal del trabajo es que
el grado de felicidad aumenta con el gasto que se hace para otros,
pero no con la cantidad de dinero que se usa en gastos personales.
Lógicamente, estos resultados son aplicables al mundo desarrollado,
como señalan los autores. En este contexto, aumentar el gasto
pro-social, aunque sea poco, puede llevar a un aumento significativo de
la sensación de felicidad en los individuos, por lo que los
investigadores proponen
políticas sociales que fomenten este tipo de gasto.
Javier Novo
Departamento de Genética