El ADN del millón

Descubren en Siberia restos de un nuevo homínido que se originó hace un millón de años
10 de abril de 2010


En el verano de 2008 investigadores rusos hallaron un hueso humano en la cueva Denisova, en la siberiana cordillera del Altai, en el centro de Asia. El equipo arqueológico lo almacenó suponiendo que había pertenecido a uno de los neandertales o de los humanos modernos que ocuparon la cueva entre 30.000 y  50.000 años atrás. Sin embargo, el análisis del ADN mitocondrial extraído de ese hueso ha deparado una gran sorpresa, ya que la secuencia no coincide con el ADN mitocondrial de neandertales ni de humanos modernos: a juzgar por los cambios mutacionales, este hueso perteneció a un humano cuyos antepasados se originaron hace un millón de años.

El análisis del ADN mitocondrial, publicado esta semana en la revista Nature, fue realizado por un prestigioso equipo alemán. Como es de suponer, el análisis fue muy concienzudo, repitiendo la secuenciación del ADN de la muestra hasta 156 veces y comprobando que las secuencias obtenidas corresponden a un único individuo. El genoma mitocondrial de Neandertal se diferencia del de Homo sapiens en 202 posiciones de nucleótidos en promedio: la muestra de la cueva Denisova difiere en un promedio de 385 posiciones. Estas diferencias implican que el antepasado de Siberia -probablemente relacionable con Homo erectus- ya existía mucho antes de la separación de los humanos modernos y los Neandertales. Si este resultado se confirma con nuevos hallazgos, avivará otra vez el viejo debate sobre la persistencia hasta tiempos recientes de homínidos antiguos, que se creían extinguidos, de acuerdo con la Teoría Multirregional. Según este punto de vista, la Humanidad actual no se habría diferenciado hace 180.000 años en África -como propone la hipótesis Desde África-, sino mucho antes.


Daniel Turbón
Catedrático de Antropología Física. Universidad de Barcelona