De la aleta al brazo

Identifican unas proteínas que colaboran en la formación de las aletas de los peces
3 de agosto de 2010


La gran mayoría de los vertebrados que nos movemos por la superficie de la Tierra somos tetrápodos, es decir, animales con cuatro extremidades, dos superiores (o delanteras) y dos inferiores (o traseras). El origen de los tetrápodos se remonta a hace unos 380 millones de años, cuando algunos peces que podían respirar fuera del agua dieron el salto a tierra firme. Estos peces poseían unas aletas especiales, con huesos parecidos a los del brazoo y la mano. Por este motivo, dentro de los estudios de evolución tiene gran interés conocer cuáles fueron los mecanismos responsables del cambio de las aletas típicas de los peces a estas aletas lobulares, que posteriormente dieron lugar a las extremidades de los tetrápodos.

Analizando con detalle el desarrollo embrionario de las aletas de peces, un equipo internacional de científicos acaba de identificar dos proteínas que comparten todos los peces, pero están ausentes en los tetrápodos. Para confirmar esta observación, los investigadores eliminaron estas proteínas en el pez cebra (un pez con aletas típicas). Esto hizo que las aletas pectorales de los embriones de pez cebra se atrofiasen para dar lugar a estructuras similares a los esbozos de los que surgen las extremidades superiores durante el desarrollo embrionario de los tetrápodos.

El trabajo, publicado en la revista , marca un hito en nuestro conocimiento de los procesos moleculares que provocaron una de las transiciones más importantes de la historia evolutiva de los animales
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Javier Novo
Departamento de Genética