Arsénico por compasión: ¿y si a los extraterrestres les gusta el veneno

Descubren una bacteria capaz de vivir con arsénico

9 de diciembre de 2010
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El arsénico es unos de los elementos químicos más tóxicos que se conocen. Hace poco tiempo, en Bangladesh se produjo una intoxicación masiva, la mayor de la historia, debido a la construcción de pozos de agua contaminados con este elemento. El envenenamiento por arsénico puede ocurrir con dosis menores de 100 mg, y también se le han atribuido propiedades cancerígenas.

Investigadores de la NASA que se dedican a la astrobiología (búsqueda de nuevas formas de vida en el espacio) han publicado en la revista Science el descubrimiento del primer microorganismo conocido que puede sobrevivir y emplear el arsénico para su metabolismo. Esta bacteria, del grupo denominado de las Halomonas, vive en el lago Mono en California, un lugar inusual por su alto grado de salinidad, alcalinidad y niveles de arsénico.

Antes de este descubrimiento, pensábamos que
los seis bioelementos básicos conocidos en todas las formas de vida sobre el planeta eran el carbono, hidrogeno, nitrógeno, oxigeno, fósforo y azufre. En concreto, el fósforo es parte de las moléculas de ADN y ARN, portadoras de la información genética de cualquier ser vivo. Además, es un componente esencial en la molécula que transporta energía (el ATP) y en los fosfolípidos que forman las membranas biológicas. Por su parte, el arsénico es un compuesto con propiedades químicas muy similares al fósforo (en la tabla periódica, los químicos lo sitúan debajo del mismo) y por eso es tóxico, al interferir con el metabolismo de las células.

Los investigadores han aislado esta bacteria al cultivarla en medios pobres en fósforo pero con arsénico, de manera que la “forzaron” a crecer con este compuesto. Los análisis han demostrado que la bacteria no solo es capaz de crecer, sino que incorpora el arsénico en su metabolismo y lo emplea para la construcción de su ADN o sus proteínas, y en sus membranas biológicas. Hasta ahora se conocía la existencia de algunos microorganismos capaces de respirar arsénico, pero no se había descubierto ninguno que pudiera utilizarlo para construir sus propias moléculas.

No está del todo claro si la bacteria es capaz de sustituir todo el fósforo de sus moléculas por el arsénico, pero en cualquier caso este hallazgo sugiere que podría ser posible cambiar uno de los principales bioelementos por otro y que este cambio es compatible con la vida, cuya definición misma se amplía con este descubrimiento. A la hora de buscar nuevas formas de vida extraterrestre hay que considerar que quizá el concepto de vida biológica es más amplio de lo que estudiamos en los libros de texto. Se abren así nuevas fronteras en el estudio del origen de la vida y de la evolución terrestre.


Ignacio López-Goñi
Catedrático de Microbiología
Universidad de Navarra