Hace apenas cuatro
años se publicó la versión “casi-definitiva” de la secuencia de
referencia del genoma humano, uno de los grandes hitos de la biología
moderna. Hemos de recordar que esta secuencia era en realidad una
mezcla de millones de fragmentos
de ADN obtenidos
de
diversos individuos, en
una reconstrucción cuyo objetivo era completar una secuencia de
referencia que sirviera de “base” para el conocimiento global y nos
diera una idea de la estructura genética del
Homo sapiens,
permitiendo
su comparación con los genomas de otros organismos. El Proyecto tardó
13 años en llevarse a cabo.

Ahora, nuevos desarrollos tecnológicos han
permitido que comiencen a aparecer secuencias completas
individuales, es decir, genomas de personas concretas. Actualmente
disponemos ya de los genomas
completos de dos científicos: James D.
Watson, premio Nobel por la estructura de la doble hélice, y
el siempre controvertido J. Craig Venter, que fue cabeza visible de la
lucha
por la publicación y comercialización del genoma completo humano a
través de la empresa
Celera
Genomics.
James D. WatsonEl logro es
significativo, porque pone de manifiesto que es posible obtener
secuencias de genomas individuales completos en un tiempo razonable (el
genoma de Watson se completó en
dos meses)
y con un coste asequible (1 millón de dólares, en el caso de Watson,
aunque esta cifrá bajará significativamente en poco tiempo).
Esto permitirá, por primera vez, hacer comparaciones de genomas
individuales a gran escala para
desvelar
la enorme variación genética presente en la especie humana y
su relación con la susceptibilidad al desarrollo de enfermedades.Recientemente
se han publicado
los resultados del análisis del genoma
de
Craig Venter.
Se han encontrado más de 4 millones de diferencias entre sus dos copias
del genoma (la copia recibida del padre y la recibida de la madre).
Casi el
44% de
sus genes es distinto entre ambas copias, lo cual
supone una diferencia bastante superior a lo que inicialmente
se pensaba y sugiere que
la
variación genética entre individuos es del 0,5% (unas 5
veces más de lo que se creía hasta ahora).
Sin
embargo, una cuestión interesante es que este tipo de publicaciones
supone la
divulgación de
detalles importantes sobre la biología de esa persona
y de su familia. Por ejemplo, el análisis del genoma de Venter
ya ha revelado que presenta una docena
de variantes génicas relacionadas con un riesgo más alto de
alcoholismo, comportamiento antisocial, adicciones, enfermedades
coronarias, o el desarrollo de Alzheimer. En el caso de Watson, se
comprobó un riesgo más elevado de padecer cáncer. Por tanto, el uso y
custodia de esta información, así como su utilización con fines médicos, son
cuestiones que deberán ser ampliamente debatidas en los próximos años.
Craig Venter