Un genoma
sintético
Consiguen sintetizar en el laboratorio el genoma completo de una bacteria.
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Los
Micoplasmas
son un grupo de bacterias con ciertas características especiales. Por
ejemplo, su genoma es el más pequeño de todos los seres vivos
(organismos capaces de dividirse de modo independiente). Por eso
constituyen un buen material de trabajo para saber
cuál es el número mínimo de genes
que son necesarios para sustentar un ser vivo simple.
Esto es precisamente lo que
investigadores
del J. Craig Venter Institute de Maryland llevan
estudiando desde hace años. Un primer paso en esa dirección, publicado
el año pasado, fue el
intercambio
de genomas
entre dos especies de micoplasma. Este experimento demostró que la
sustitución de un genoma por el de otra especie era capaz de hacer que
la bacteria cambiase su comportamiento.

Ahora estos investigadores, liderados por
Hamilton Smith,
han sintetizado en el laboratorio el genoma completo de un micoplasma y
lo han introducido en estas bacterias. Como el genoma sintético llevaba
un gen que proporciona resistencia a un antibiótico, cuando estas
bacterias crecen en presencia de ese antibiótico sólo sobreviven las
que llevan el genoma sintético.
El hallazgo ha sido
calificado en algunos medios como "creación de vida artificial", lo
cual es incorrecto. Como Smith ha dejado claro,
la creación de un genoma
sintético no es suficiente para crear un ser vivo:
la vida no surge cuando pones un genoma en un tubo. Además, "sintético"
no es lo mismo que "artificial". Para lograr un ser vivo artificial
será necesario sintetizar todos los demás componentes celulares y
ensamblarlos de modo que el conjunto sea capaz de crecimiento y
división independiente, y que sea distinto a cualquier otra forma de
vida conocida.
¿Qué significa, por tanto, este avance? Los
autores del trabajo dejan claro que su propósito es conocer el número
mínimo de genes necesarios para la vida, y así
generar una plataforma que sirva
para crear organismos con propiedades biotecnológicas de interés,
tales como la formación de biocombustibles, fabricación de productos
químicos, etc. Esto podría tener unas aplicaciones de enorme
relevancia.
Javier Novo, Departamento de Genética.