
Seguro que todos recordamos con especial cariño al
ornitorrinco,
ese animal misterioso cuyo nombre aprendimos en la escuela de
pequeñitos, con pico de pato, cola de castor y ojos de topo. Para los
científicos, este animal
(Ornithorhynchus anatinus) es especialmente interesante por ser un
"eslabón perdido" en la evolución de los mamíferos. Efectivamente, tiene pelo, y ya saben: “si tiene pelo, es un mamífero”. Pero es un mamífero especial, porque
pone huevos
como las aves y los reptiles, pero las hembras dan de mamar a sus
crías. Además pasa gran parte del tiempo en el agua, donde usa un
sistema electrosensible para cazar, y tiene veneno como el de las
serpientes en unas espuelas de las patas traseras.
Semejante mezcla de características sitúa a los
monotremos (el grupo de animales a los que pertenece el ornitorrinco) como una rama que se separó hace unos
170 millones de años
de los otros dos grupos de mamíferos (los marsupiales y los mamíferos
con placenta, entre los que nos encontramos nosotros). Por tanto, ocupa
una posición privilegiada para estudiar cómo han surgido rasgos típicos
de los mamíferos a lo largo de la historia evolutiva.

Ahora la ciencia ha dado un paso hacia la mejor comprensión de este fenómeno. En un artículo publicado en la revista
Nature, investigadores de varios países han obtenido
el primer borrador de la secuencia completa del genoma del ornitorrinco,
y la han comparado con la de otros animales. Como era de esperar, las
rarezas físicas de este animal se pueden encontrar también en su
genoma. Por ejemplo, contiene genes para proteínas de la yema del huevo
y para la producción de leche, y muestra además algunos elementos que
son característicos del genoma de reptiles. Además, los
cromosomas que determinan el sexo (los famosos “X” de “Y” de los otros mamíferos) son muy distintos, y se parecen más al cromosoma sexual de las aves.
Como
declaraba uno de los científicos implicados en el estudio, es algo
fascinante que puedan darse juntas, en un mismo animal, características
que se encuentran por separado en el genoma de los reptiles y
de los mamíferos actuales.