La
capacidad de digerir leche apareció dos veces en la historia
humana reciente
La incapacidad de digerir leche cuando se alcanza la pubertad,
fenómeno conocido como intolerancia a la lactosa, es una
reliquia de nuestro pasado. Estudios genéticos muestran que
la capacidad de utilizar este alimento surgió por separado
en poblaciones europeas y africanas en los últimos 10.000
años.
Los recién nacidos pueden digerir la leche materna, pero
algunas
personas pierden esta capacidad al llegar a la pubertad y desarrollan
lo que se conoce como "intolerancia a la lactosa". Este
fenómeno depende de la producción de una enzima
llamada
lactasa,
una proteína que se produce durante la infancia y que
digiere la
lactosa
para convertirla en azúcar.
Con la revolución agrícola, hace unos 10.000
años,
los humanos dejaron de ser nómadas y aprendieron a
domesticar
plantas y animales. Esto trajo consigo cambios culturales y
tecnológicos, pero además hizo que las
poblaciones
humanas adquiriresen la capacidad de utilizar nuevos alimentos. Un
ejemplo singular es el de la leche, que tiene una alta riqueza
alimenticia pero no se puede digerir si no se produce
lactasa.
Con la domesticación de animales que producen leche, las
poblaciones humanas se vieron sometidas a una fuerte presión
para poder utilizar este alimento.
Como la producción de
lactasa
está determinada genéticamente, la
adquisición de
la capacidad de digerir leche es un ejemplo típico de
selección adaptativa,
un fenómeno por el cual aquellas variantes
génicas que
proporcionan una mejor adaptación al ambiente son
favorecidas y
van aumentando en frecuencia con el paso del tiempo.
Así, si existen distintas variantes del gen que produce la
lactasa,
y cada variante permite digerir la leche en mayor o menor
grado,
cabe suponer que con el paso del tiempo aquellas variantes
más
beneficiosas han ido aumentando en frecuencia y desplazando a las que
no permiten utilizar esta fuente de energía.
Una pregunta fundamental es en qué momento de la
evolución humana aparecieron las variantes que
permiten
utilizar la leche al llegar a la edad adulta. Esta pregunta
encontró respuesta el año 2002, en que se
descubrió una variante genética en el gen de la
lactasa
que permite la utilización de la leche. Curiosamente, esta
variante está presente en poblaciones europeas, pero no en
poblaciones africanas.
Ahora, una
investigación publicada
en el número de enero de 2007 de la revista
Nature Genetics,
demuestra que la poblaciones de origen africano han adquirido la
capacidad de digerir la leche a través de otra variante
genética distinta del mismo gen. Esto es un bello ejemplo de
lo
que los científicos denominan
"evolución convergente",
es decir, la adquisición de un mismo rasgo mediante dos
procesos evolutivos distintos.
Javier Novo.
Departamento de Genética.