
Tener un gen no es suficiente, lógicamente es
importante saber si ese gen funciona y con qué intensidad, lo que se
conoce como
"expresión"
de un gen. Científicos de la Universidad de Chicago acaban de publicar
un trabajo en
American Journal of Human Genetics
en el que describen
diferencias
en la expresión de cientos de genes
entre poblaciones humanas de distinta procedencia geográfica.
Estas diferencias podrían estar en la base de la distinta
susceptibilidad a desarrollar enfermedades.
Los investigadores, mediante la tecnología de microchips de
ADN, han analizado la expresión de unos
9.000 genes en
las células de 180 individuos sanos, aproximadamente la mitad de origen
europeo y la otra mitad de origen africano (nigeriano). Casi un
5% de los genes se
expresan con distinta intensidad, y además los científicos comprobaron
que esto se debe a la presencia de
determinadas
variantes genéticas. El análisis de las funciones de estos
genes ha revelado que están relacionados con el
sistema inmune y la respuesta a
infecciones.
De hecho, ya se conocía que ciertas poblaciones humanas eran más
susceptibles a determinadas infecciones y que otras son especialmente
resistentes a padecerlas. De la misma manera, en otros estudios se han
identificado variantes genéticas ligadas a enfermedades coronarias y el
desarrollo de ciertos tumores.
Las diferencias genéticas
entre las distintas “razas humanas” son mínimas y, en muchos casos,
mayores entre los individuos de una misma raza que entre individuos de
distintas etnias. Sin embargo sí que pueden ser responsables de
diferencias en la respuesta a determinados tratamientos o en la
predisposición a distintas enfermedades. Por ejemplo, en Estados Unidos
ya existen medicamentos indicados preferentemente a determinados grupos
étnicos, como el
BiDil (Nitromed) indicado para el
tratamiento del fallo cardíaco en la población afroamericana.