En busca de los genes perdidos

Una nueva variante del genoma permite explicar gran parte de la predisposición a desarrollar obesidad
21 de febrero de 2010


El sobrepeso y la obesidad, medidos por el famoso “índice de masa corporal”, no sólo dependen de lo que comemos, sino que hay una influencia genética bastante clara. De hecho, uno de los campos más activos de investigación se centra en identificar las variantes genéticas que aumentan la predisposición a desarrollar sobrepeso (ver “Genes de peso”). Aunque en los últimos años se han encontrado unos veinte genes claramente relacionados con la obesidad, el riesgo que proporcionan en conjunto es relativamente bajo y no explica la totalidad de los factores genéticos implicados. Dos trabajos aparecidos recientemente en la revista Nature parecen explicar parte de esta “heredabilidad perdida”.

Investigadores de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, analizaron 300 pacientes con obesidad severa y encontraron una nueva variante genómica consistente en la ausencia de un fragmento del cromosoma 16. Al tratarse de una región relativamente grande, su ausencia provoca la pérdida de varios genes, entre ellos algunos implicados en los procesos que regulan el peso corporal. En un estudio independiente, un estudió 31 pacientes con obesidad extrema, y descubrieron que tenían la misma alteración en esa región del cromosoma 16.

Aunque la nueva variante genómica encontrada por estos investigadores es relativamente poco frecuente en la población general, su presencia aumenta bastante la predisposición a desarrollar sobrepeso, por lo que puede ayudar a explicar buena parte de la “heredabilidad perdida” de la obesidad. Estos trabajos enseñan, además, que el genoma sigue escondiendo muchos secretos sobre la predisposición genética a padecer enfermedades comunes.

Javier Novo
Departamento de Genética