Contaminación
genética
Un estudio en ratones demuestra que la contaminación del aire aumenta
las mutaciones en el ADN de los espermatozoides.
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Los efectos nocivos de la
contaminación ambiental son bien conocidos. En concreto, el efecto
directo de los humos industriales y urbanos sobre las enfermedades
respiratorias y cardiovasculares es claro. Además, según publica un
equipo de investigadores en la revista
Proceedings
of the National Academy of Sciences, los efectos
podrían extenderse al ADN de los espermatozoides.
El estudio se realizó en Canadá, situando un grupo de ratones de modo
que respirasen el
aire
procedente de dos altos hornos y de una autopista
cercanos. Otro grupo de ratones respiró aire que previamente
había
sido filtrado para eliminar todas las partículas contaminantes.
Después de 10 semanas,
los ratones macho expuestos al aire contaminado tenían varios tipos de
alteraciones en el ADN de sus células germinales (espermatozoides).

Un punto fundamental es determinar cuál es la
causa de estas alteraciones. Los investigadores parecen
descartar que se trate de un
efecto directo
de los contaminantes sobre las células testiculares. La hipótesis más
probable es que el aire contaminado aumente la concentración en sangre
de unas moléculas llamadas
"especies
reactivas de oxígeno", que son conocidas por los daños que
producen en el ADN.
Otro tipo de alteración que observaron los investigadores fue la
metilación del ADN
de los ratones expuestos a humos. Esta modificación es bien conocida, y
se sabe que altera el modo en que los genes funcionan. Por ejemplo,
muchos tumores tienen cambios en el grado de metilación del ADN.
Por
tanto, este trabajo sugiere que los efectos nocivos de la exposición a
humos tóxicos podrían ir más allá del propio individuo, causando
alteraciones en la fertilidad o aumentando las alteraciones genéticas
en la descendencia.
Javier Novo, Departamento de Genética.